La inhumanidad de las pasarelas

Manlio Argueta
Se preguntarán de dónde viene mi enojo en contra de las pasarelas. Para los no salvadoreños las describo: son puentes elevados que se hacen en las calles de San Salvador para que la gente que no tiene auto, que camina por la calles se suba a un puente para pasar de un lado a otro de la calle y deje paso libre a los vehículos. Algunas de estos puentes tienen altura hasta de tres pisos. Y nada de rampas para quienes deben cruzar en sillas de ruedas. Nada de nada: a veces ladrones y violadores esperan arriba al que se atreve a pasar por esos puentes. También hay indigentes y mendigos, cagadas, orines y basura.


