Un día en la vida, Origen y resumen de la obra (I)

un-da-en-la-vida_-inglsCAMPESINAS SALVADOREÑAS EN COSTA RICA. En 1978 me encontré en San José, Costa Rica con una delegación de cinco mujeres de la Zona Norte de El Salvador; llegaban de la ciudad de Aguilares, a una hora de San Salvador. Los cuerpos de seguridad habían bloqueado el ingreso de productos alimenticios por sospechar que desde ahí se abastecía a los nacientes grupos guerrilleros y ellas llegaban a denunciar el sitio a dicha ciudad, la misma y mismo período que aparece en la película “El Salvador”, de Oliver Stone, donde la Guardia Nacional ametralla el símbolo más sagrado de la iglesia, el Cáliz o Vaso Sagrado, para convencer que estaban dispuestos a todo. Estban comenzando los crímenes masivos en contra de los religiosos de origen católico.

Un amigo, en cuya casa estaban hospedadas, me pidió les hiciera una entrevista para un pequeño periódico dedicado a El Salvador donde fungía como redactor. Guardé la grabación por un año. En 1979 leí el anuncio de un Certamen Nacional de Novela, organizado por UCA, Editores y el cierre del certamen coincidía con la fecha en que había pensado regresar El Salvador después de un exilio de siete años. La idea era retornar a mi país de origen con una tercera novela bajo el brazo. Pensaba que si mis dos primeras novelas habían tenido éxito: El Valle de las Hamacas, que fue publicada por Editorial Sudamericana de Buenos Aires, en ese tiempo la editorial más importante de habla española; y luego obtuve el Premio Latinoamericano Casa de las Américas con Caperucita en la zona roja, era una lástima retornar a El Salvador, bajo muchos riesgos contra mi persona, y no haber escrito por lo menos una tercera novela más. Decidí conformarme con tres novelas en mi vida y después morir. Conste no era mi intención integrarme a ninguna fuerza bélica, pero como intelectual el peligro era similar. (Un año después fue asesinado el Arzobispo Monseñor Romero, de quien había recibido mi Primera Comunión en la ciudad de San Miguel, y años después violaron y asesianron a las monjas de EE. UU. Y luego a los sacerdotes jesuitas).

Para morir no era necesario tomar partido, bastaba con ser un trabajador de las ideas y de la palabra y convertirse en el blanco de las instituciones armadas.

Según las Bases solo tenía tres meses para escribir y retornar a El Salvador, estábamos en el mes de octubre de 1979 y aprovecharía las vacaciones de la Universidad de Costa Rica donde trabajaba como profesor del seminario “América Latina Gestación y Desarrollo”; y de Literatura Centroamericana, esta un área virgen en esa universidad que me permitió ser un pionero del tema regional.

Esos llamados para acudir a encontrarse con la muerte violenta aun persiste en El Salvador después de doce años de paz, aunque ahora no por razones ideológicas, pero en el 2009 tenemos los más altos niveles de crimen en el mundo, por cada cien mil habitantes, quizás solo superados por Irak.

MI VIAJE PARA ENTREGAR UN DIA EN LA VIDA. Acuciado por esa fijación necrófila, terminé la novela un día antes de salir desde Costa Rica para reintegrarme a mi país de origen El Salvador (la terminé en tres meses). Fui a presentarla a los organizadores de la universidad católica –jesuita- apenas un día antes del cierre y me quedé tranquilo buscando empleo en el único lugar que podía ofrecérmelo: la Universidad de El Salvado de donde había salido ocho años antes buscando asilo político.

La noticia la recibí en Costa Rica, de donde regresé al mes, todo porque a la semana de haber llegado participé en una manifestación gigantesca organizada por una entidad llamada Coordinadora de Masas, mes de enero de 1980, una de las manifestaciones más grandes en la historia de El Salvador –claro, estábamos a las puertas de una guerra civil de trágicas consecuencias que aun estamos pagando en la primera década del siglo XXI- dos meses después se dio el asesinato del Arzobispo Romero: esa fecha del magnicidio, 24 de marzo del 80, puede considerarse el inicio abierto de la guerra civil.

En el grupo de la gran manifestación que alcanzaba unos seis kilómetros, me encontraba con el Rector de la Universidad Nacional esperando el aviso de partir pues se rumoraba que adelante había tiroteos. De pronto una avioneta, volando rasante,  comenzó a tirar veneno sobre los manifestantes. Me había dado una bolsita con un líquido que neutralizaba gases y veneno. Sepa Judas si funcionaba.

Le hice ver al Rector cómo era posible que soportáramos el lanzamiento de insecticidas como si fuéramos cucarachas, él como autoridad máxima de educación y yo como un poeta conocido y novelista recién revelado, debíamos salirnos de las filas, pues por los tiroteos en el centro de la ciudad nuestro sector, después d dos horas de espera, no se había movido de las inmediaciones del hospital general, el nivel donde nos encontrábamos.

Le pregunté al Rector si nuestra presencia en esa formación de multitudes, rociados por químicos y balas, era tan importante, si caso no estábamos aportando, él como educador y yo como novelista. Otro día apareció en los periódicos que en el tiroteo habían muerto por lo menos 20 manifestantes en el Centro Histórico de San Salvador. Ni cuenta nos dimos los miles que esperamos la orden de caminar, desde donde estábamos sin poder movernos.

Un mes después, enero de 1980, sin empleo y mi familia esperando en Costa Rica, y con la primera una amenaza de muerte que recibí, decido volver al país que me había acogido con tanta solidaridad, dispuesto a ofrecer mi literatura como mi aporte a la justicia de El Salvador, promover sus valores con la idea de despertar la sensibilidad internacional. Nacional imposible pues leer mi literatura en El Salvador era un riesgo. Ya en Costa Rica recibí la noticia del asesinato de Monseñor Oscar A. Romero. Seis meses después asesinan al Rector antes mencionado.

POR QUE UN DÍA EN LA VIDA. En febrero de 1980 recibí la noticia que Un Día en la Vida había ganado el Premio Único. ¿Por qué ese nombre de Un día? Porque para escribir la novela y participar en el premio y retornar desde Costa Rica a El Salvador nada más tenía tres meses y me proponía abordar un tema sencillo; nada mejor que la entrevista hecha a las mujeres. Comencé a revisar los casettes. Una de esas historias me interesó más, la de Guadalupe Mejía, nombre verdadero, cuyo marido (Justo Mejía, perteneciente a una organización campesina cristiana) había sido paseado por el pueblo, con un ojo de fuera como escarnio y medida de terror contra los campesinos para que no se unieran a esa organización cristiana (Federación Cristiana de Campesinos, FECCAS) que exigía mejores salarios, mejor trato y mínimos derechos laborales.

Debo decir que la entrevista con Guadalupe dura exactamente 45 minutos y, además, no quería englobar en la novela los innumerables hechos históricos en la campiña de esa época. Decidí limitarme a una anécdota principal, por otro lado ya dije que solo contaba con tres meses para escribirla. Narraría nada más lo que pasaba en un día, una limitación que yo mismo para retornar a El Salvador a finales de 1979 con una novela, coincidía con el cierre del Certamen. Seguro que mi vida correría peligros por más que me internase en un monasterio, ser un escritor “comprometido”, era una sentencia previa (nuestro grupo recibía el nombre de Generación Comprometida).

También influyó para poner ese título e hecho que en esos años había sido promovida en el mundo la novela Un Día en la Vida de Ivan Denisovich, del soviético Alexander Solzhenitsin, con la que después ganó el Nobel. Me imaginé y lo sabía que el terror en mi país era, sino semejante, mas horrible que los narrados por Solzenitkin. Sin embargo, lo nuestro, lo que sucedía en las republics bananas no se daba a conocer en las noticias internacionales, nadie se estremecía ni le interesaban nuestros muertos del trópico cruel.

Este fue mi gran impulso moral para emprender la obra: la idea de aportar dando a conocer por medio del único instrumento que había manejado desde mi niñez: la palabra literaria por medio del poema; solo que ahora había comenzado a escribir novelas. No con intención de denuncia sino para poner mis capacidades en orden a revelar grandes injusticias. Nunca pensé que lo lograría, al grado de ser publicada esta novela en más de veinte países en varios idiomas y ser considerada en Nueva York como una de las diez obras de mayor influencia social en los lectores de habla hispana en el siglo XX, al lado de tres premios Nóbel: García Márquez, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre.

De pronto la novela de un escritor centroamericano apenas conocido estaba recibiendo la misma aceptación en idioma inglés, y otros idiomas, que García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Rulfo, cuatro gigantes del “boom” a quienes desde abajo podía dimensionar su altura en las letras mundiales.

Manlio Argueta, San Salvador, en América Central, junio 12 de 2009.

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06 2009

16 Comments Add Yours ↓

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  1. Adonis #
    1

    gracias este resumen ke han publicado me ha ayudado mucho…….

  2. 2

    Gracias por la información, pero sobre todo, gracias por darle voz a las personas que no la tuvieron en su momento.
    Actualmente estoy haciendo un analisis de su obra para un proyecto universitario que queremos llevar a la práctica con estudiantes de educación secundaria. Al leer un día en la vida supe que mis estudiantes deberían conocer qué ha pasado más allá de nuestras fronteras, y quienes son esas personas que han vivido estos horrores.
    Nos gustaría poder contactarlo vía internet (dada la distancia) para conocer cuales son sus impresiones ahora, después de 30 años de escrita la obra y despúes de vivir la barbarie que se dejaba ver venir en “UN día en la vida”.

  3. Nelson vladimir gomez #
    3

    bueno lo felisito por tan buena obra, es muy importan llegar a conoser estas historias por que nos damos cuenta de todo lo acontesido en un pasado de nuestra historia

  4. rosalinda #
    4

    mil gracias por este resumen me a ayudado mucho en mi tarea de lenguaje

  5. rosalinda #
    5

    “FELICIDADES POR SU OBRA” ESTA MUY BONITA

  6. Joseph #
    6

    Un dia en la vida es una de las piezas de arte mas finas producidas en el pulgarcito.

  7. 7

    Rosalina. tu querias ese resumen, ahora recuerdo. Hay tambien en estos ultimas semanas dos trabajos de
    dos norteamericanas. Estos trabajos pueden ayudar mucho para ampliar los análisis. Saludos de Manlio Argueta

  8. 8

    Joseph: gracias, tus palabras estimulan. Tengo tres novelas inéditas, vere si en el 2011 me atrevo a publicar por lo menos
    dos de ellas. Manlio

  9. billy monzon #
    9

    esta bien me gusta este resumen me sirve de mucho y esta muy bonita la obra.. bendiciones don manlio atgueta..

  10. 10

    hola me alegro mucho de su obra un dia en la vida esta muy interesante ya que estudio tecnico en bibliotecaria en la nacional y me la dejado de tarea seria bueno que usted me ayudara seria una bendicion y gracias por ser un buen lector de nuestro pais.
    muchas bendiciones.

  11. alejandro #
    11

    gracias por el resumen

  12. Ada #
    12

    Muchas gracias don Manlio Argueta por poner en alto el nombre de El Salvador, es un placer leer sus obras nos hacen reflexionar acerca de la realidad del pueblo salvadoreño, no nos prive de la oportunidad de conocer sus nuevas obras, publíquelas y le deseo muchos éxitos.
    le saludo desde Aguilares, San Salvador, El Salvador, atte. Ada Quinteros

  13. 13

    esta es una exelente obra

  14. ivan #
    14

    que fina su obra

  15. michael araujo #
    15

    mucho gusto don argueta solo quisiera preguntarle como pensaba usted cuando era chico y miraba el ir i venir del pais en el runbo que iva, ???aa x cierto cual su nueva publicacion¿¿¿

  16. briyail mendez #
    16

    como qisiera haber tnido el gusto de conocer al gran escritor manlio argueta





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