Medio pan y un libro
Transcribo parte de discurso del gran poeta español Federico García Lorca al inaugurar la Biblioteca Pública de su pueblo. Palabras de gran simbolismo y sueños posibles, hace 80 años: “No solo de pan vive el hombre –dice Lorca- si yo tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría pan, pediría medio pan y un libro… tengo más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento porque este puede saciar su hambre fácilmente con un pedazo de pan y frutas, pero quien tiene ansias de saber y no tiene medios, sufre agonía terrible, porque son libros, muchos libros los que necesita”. ¿Y dónde están esos libros? Y nos habla que cuando Dostoieski estuvo preso en Siberia –donde escribió El Sepulcro de los Vivos- lo que pedía a los amigos eran libros.
Esto me recuerda a Alberto Masferrer cuando clama por crear bibliotecas públicas, “basta voluntad y cien libros para fundar una en cada población”. Hace 83 años ya estaba promoviendo la lectura y el libro como recursos para el desarrollo de las comunidades. Ambos escritores, soñadores y realistas, plantean que la equidad y la democratización se logra y completa con libros, creatividad e imaginación.
Estos dos clásicos me dan pie para comentar una carta de despedida del escritor español Arturo Pérez Reverté al Presidente de España Rodríguez Zapatero, redactada en un estilo periodístico solo imaginable en un intelectual indignado ante las “perversidades que origina la falta de preparación intelectual” –afirma del ahora ex Presidente- Los problemas se profundizan con sus vacíos como lector, “ni él ni sus colaboradores leen”. ¿Como lo sabe Reverté? Bueno, él lo dice.
Sería una paradoja para el país con más de 70 mil títulos de obras anuales. La carta no reconoce el sacrificio que hizo Zapatero en su afán por salvar a España que ante un colapso económico ya presente en Grecia tuvo que imponer medidas anti populares, suicidas para su capital político, pues tuvo que reducir empleo y reducir pensiones, o creando subsidios que llevaron a tambalear la realidad económica de España. La amenaza, salvo excepciones aun persiste para Europa. El escritor es implacable y solo aminora su invectiva al reconocer algunos logros del dignatario. Reverté reconoce la ampliación de los derechos sociales, su defensa ante políticas conservadoras en materia de educación escolar; sus esfuerzos por dignificar el papel de la mujer contra la violencia machista; su defensa a los derechos de libre opción sexual, y el reconocimiento de la memoria debida a las víctimas de la Guerra Civil, más de un millón de muertos y que, nivsel oficial, se quiso invisibilizar por muchas décadas.
“El problema –insiste Reverté- es que buena parte del trabajo de recuperación, por lo delicado, habría correspondido a personas de talla intelectual, pero se dejó esta responsabilidad a personas de ambos sexos, que como usted mismo no nunca leyeron un libro”. Es aquí donde acusa a Zapatearo inclusive de “vacíos intelectuales perversos”.
En verdad, el problema económico de España no va a solucionarlos una persona, caso de Mariano Rajoy, nuevo presidente, de ideología contraria a Zapatero; el problema es global, requiere medidas no partidistas con pensamiento renovado, alta excelencia y eficiencia que plantee políticas de Nación favorable a todos los españoles, ademas hay impredecebiles como es la debilidad del Euro, clave de la unidad europea. En todo caso, las claves deben ser de consenso civil, para no hundirse en una economía engolosinada con proyectos de globalidad económica codiciosos e inequitativos y que comenzó en Irlanda y agravándose en Grecia e Italia, derivando en crisis política que terminó por deponer a Papandreu y a Berlusconi, en ambos países respectivamente; y culmina con el desprestigio del PSOE y la pérdida desastrosa de Zapatero, pese a su seriedad como gobernante.
Finalizo haciendo acotaciones a dos columnas anteriores: un amigo español me señala sobre las mujeres con puesto públicos en España, de lo cual al dar nombres olvidé a Carme María Chacón Ministra de Defensa de España con Rodríguez Zapatero, incluso accedió al puesto embarazada de siete meses; la otra se refiere al “personaje”, colectivo más importante del año 2011, según la revista Time, los manifestantes o indignados, u ocupantes, “por su aporte novedoso de democratización civil para ejercer sus derechos”. Cuando escribí al respecto mis observaciones en Boston nunca imaginé que el tema alcanzaría tanta simpatía mundial en los medios.
En El Salvador, América Central, enero de 2012.



