El Salvador-Japón: Museo El principito en Centroamérica

Este artículo me fue enviado desde Japón con el título: ”Museo El Principito en El Salvador, Centroamérica”. Agradezco el envío (Manlio Argueta)

Por Yukitaka Hirao (traduce al español Irene Gashu).

La obra de Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, fue traducida al japonés en 1953 por Aroo Naitoh que en ese entonces tenía casi 70 años de edad. Según él, las palabras en la Introducción: “todos los adultos, alguna vez fueron niños. Sin embargo, son pocos los adultos que recuerdan lo que fueron en el pasado”, le conmovieron profundamente. Aroo dice que El Principito es un libro poético y filosófico dirigido a los adultos aunque esté escrito al estilo de los cuentos para niños. Además, el viaje del Principito nos hace recordar la peregrinación de los Ohenro de Shikoku. Al final del viaje, el Principito toma conciencia del amor que siente por la rosa y regresa al pequeño planeta donde ella reside.
Hasta ahora, se han escrito muchos comentarios, críticas y reseñas de El Principito pero han omitido un dato muy importante. Se trata de la influencia que ejerció Consuelo, esposa y compañera de Antoine por unos 13 años, nacida en El Salvador, Centroamérica. En abril de 2000, se publicó en Francia el diario de Consuelo bajo el título: Memorias de la Rosa. Fue así como la verdadera historia de la vida privada de Antoine y Consuelo salió a la luz. En sus Memorias, Consuelo revela que la Rosa que aparece en la obra El Principito es ella. Esto lo confirma Simone, la segunda hermana mayor de Antoine en su libro: “Antoine, mi hermano menor…”cuando dice de Consuelo que estaba “dotada de una vitalidad infinita, esta mujer sumamente atractiva y llena de imaginación fue una constante fuente de inspiración para él. Creando el personaje de la rosa en El Principito, Antoine encarnó a Consuelo”.

Yo viví en El Salvador, país donde nació Consuelo, durante 4 años (1974 a 1978). En este país se habla el español. En la Universidad de Kagawa (Facultad de Economía) un padre español de la iglesia católica de la ciudad de Marugame me enseñó a hablar este idioma. Gracias a ello, Mitsui & Co. me envió a El Salvador para trabajar como ejecutivo de una empresa nipo-salvadoreña de fabricación de textiles sintéticos.

No son muchos los que saben que en El Salvador existe un paisaje muy parecido al de El Principito. Dos volcanes activos y uno apagado pueden ser vistos desde Armenia, la pequeña ciudad en el interior de El Salvador, donde Consuelo nació y pasó su infancia. En la base de estos volcanes hay un hermoso lago llamado Coatepeque que en la lengua de los indígenas significa: el “bosque de serpientes” (coate = serpiente, peque = bosque). La serpiente cumple un papel muy importante en la historia de “El Principito”. También hay un sitio que pudo haber sido el origen de los tres árboles de baobab. Este lugar se llama: “Tres Ceibas” (que en español significa los tres árboles de ceiba). El padre de Consuelo era dueño de un cafetal. Cuando Consuelo era una niña había en la entrada a la ciudad de Armenia tres árboles grandes de ceiba (para los mayas era un árbol sagrado). Sin embargo, ahora sólo quedan dos. En tiempos remotos en nuestro planeta, existía un continente llamado Gondwana. Es en esta época cuando surgieron los ancestros de los árboles de ceiba y baobab. Movimientos de la corteza terrestre hicieron que en tierras de Sudamérica y Centroamérica surgiera la ceiba mientras que en Africa, Madagascar y Australia apareciera el baobab. Si examinamos las ramas familiares de la ceiba y el baobab, descubriremos que ambos árboles tienen el mismo origen.

Para que un mayor número de personas conozca el mundo de El Principito, considerado como un patrimonio cultural de la humanidad, he estado promoviendo desde hace aproximadamente 9 años, la idea de construir un museo en El Salvador. Finalmente, en mayo de 2008, conocí al distinguido literato y poeta Manlio Argueta (Director de la Biblioteca Nacional). Y con la Fundación Innovaciones Educativas Centroamericanas (FIECA) de la que  Argueta es Presidente, se ha convertido en el principal promotor de este proyecto y en noviembre de 2008, se obtuvo ofrecimiento de unas tierras en las cercanías de la capital, San Salvador.  Yo también estoy colaborando desde Japón, en mi calidad de voluntario, en la recaudación de fondos y en la parte “blanda” (formas de exhibir basadas en tecnologías nuevas) del proyecto.

Espero que la gente de mi pueblo natal, la tierra de los Ohenro de Shikoku, participe de alguna manera en este proyecto.

Yukitaka Hirao (voluntario del intercambio cultural en los países de habla hispana, residente de Tokio).

Desde Japón, 23 de noviembre de 2009.

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11 2009

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  1. 1

    Muchas gracias Sr. Hirao, por este informe.

    Estoy altamente sorprendido de los alcances que tiene este su proyecto sobre nuestras tierras.
    Yo coordiné logística de transporte cuando ud. visitó El Salvador, la entrevista que hiciera en Armenia, Sonsonate, en la casa de Consuelo. Es un honor haber cooperado y conocer la trascendencia que tiene El Principito.
    Me impresiona la magnitud que ha tenido esta obra de Antoine, y le agradeceré que me notifique los logros, los progresos. Si supiera la dirección del terreno del museo; enseño en la carrera de Guías Turísticos de la Universidad Francisco García, de San Salvador, e imparto la cátedra Turismo y Patrimonio Cultural, y este es un caso de patrimonio que quiero compartir con mis estudiantes.
    He recibido una invitación del Ministerio de Turismo de El Salvador para impartir una conferencia sobre el patrimonio cultural con proyección turística de El Salvador en el programa Comunidad y Turismo, y definitivamente compartiré esta información en este evento para promover la difusión. Tengo un hijo de 6 años, y esta semana inicio la lectura de El Principito con él.

    Muchas gracias. Mi Tel. celular es 7877-5766.

  2. Yukitaka Hirao #
    2

    A Don Juan Moises Flores;
    Muchas gracias por tus comentarios.
    Si, me recuerdo que tu coordinaste nuestra gira de viaje junto con el equipo de TV・NHK para el programa de El Principito.Lo agradezco nuevamente en esta oportunidad.En cuanto al terreno para el Museo, no conozco su direccion. Por favor preguntar a mi gran Jefe Lic. Manlio Argueta porque no he viajado a El Salvador desde mayo 2008.Es muy bueno regalar el libro de El Principito a tu hijo. Sera el libro por toda la vida para tu hijo.Espero tu cooperacion a nuestro proyecto para promocionar turismo a El Salvador.
    Yukitaka Hirao  

  3. 3

    Hola Yukitaka: gracias por ese titulo que me das de “mi gran Jefe”. Bueno, con tantas cosas que tuvimos en los derrumbes, no he visto al Alcalde, todos atienden esa tragedia, pero estamos en el camino para ubicar el terreno y será el gran paso para el Museo-biblioteca Infantil con el nombre de los Exupery y El Principito. Gracias por todo tu apoyo. Manlio

  4. Ignacio Cardenal #
    4

    Primeramente gracias a Don Manlio Argueta por abrir y actualizar siempre este espacio virtual para conocer más acerca de nuestra literatura y nuestra riqueza salvadoreña. El artículo me parece fascinante, aunque cabe aclarar que el topónimo Coatepeque debe traducirse por “cerro de la serpiente” y no por “bosque de la serpientes”. Coat= serpiente, Tepeque = cerro, monte y en algunos casos volcán. Tepeque proviene de la voz náhuat tepeq, la cual puede encontrarse en otros topónimos como Chinchontepec = cerro de las chiches o volcán de las chiches o bien Quezaltepeque = cerro o volcán de los quetzales. Partiendo de esto, podemos reconocer que nuestros ancestros fueron los pipiles y no los mayas (como se apunta en referencia a la ceiba como árbol sagrado) La ceiba era un árbol sagrado para los pipiles, quienes lo consideraban un lugar para encontrarse con los espíritus de sus abuelos y difuntos sabios. La ceiba era un árbol signo de sabiduría. Espero que este aporte sea de su agrado.

  5. Yukitaka Hirao #
    5

    Hola! Estimado Maestro Ignacio; Mucha gracias por tu aclaracion de el toponimo Coatepeque.

  6. 6

    Buen dia, mi nombre es Milton Doño, debo iniciar diciendo que soy seguidor de ese personaje único como es el principito. Soy artista visual, y he tenido formación y experiencia en museografia. Asi que como hable alguna vez personalmente con el licenciado Argueta, estoy muy interesado en poder colaborar en la gestión y realización de este proyecto.
    Estoy en la disposición de reunirnos con los interesados y poder emprender las gestiones y compromisos necesarios para el avance del proyecto.
    De modo que le suplicaria al licenciado Argueta, nos avise en que momento seria apropiado reunirnos para compartir mayor información sobre el proyecto, y ver como podemos ayudar.
    Reciban mis felicitaciones por tan bella iniciativa. Saludos.
    milton doño
    cel. 7905 9340

  7. 7

    Milton: gracias por recordarme. Seguimos pendientes en esa tarea de fundar el Museo Antoine y consuelo Saint-Exupery. Ya veremos como salir adelante. Manlio

  8. 8

    Ignacio: es cierto, siempre hemos aceptado nuestra etnia originaria pipil y no maya, por lo menos cuando llegaron los conquistadores a la zona de Acajutla (Acaxual; de esto hay una carta del conquistador Pedro de Alvarado). O cuando llegaron a los territorios lencas (estos relatos están en el testimonio genial de Bernal Díaz del Castillo sobre la Nueva España, escrito en 1524, donde tambien relata algunas batallas en lo que hoy es San Miguel, Usulután, La Unión y Morazán. Quizás lo que ha confundido es cuando se habla de la ruta Maya en El Salvador. Ignoro si los vestigios mayas vienen desde mucho antes de la conquista, no es mi especialidad, aunque me interesa el tema. Y me encanta que Yukitaka Hirao desde Japón, nos dé su versión sobre aspects de nuestra identidad. Saludos de Manlio.



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